El 17 de julio de 2017 la Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Durango, como digno colofón a las diferentes actividades desarrolladas en el Ciclo Escolar 2016 – 2017, tuvo a bien organizar y llevar a cabo la Ceremonia de Graduación, se celebró en el Auditorio del Pueblo de nuestra Ciudad Capital, en la que se titularon 110 jóvenes de las diferentes Licenciaturas en Educación y egresaron 94 jóvenes del Bachillerato.
El Prof. José Luis Soto Gámiz, Coordinador de Instituciones Formadoras de Docentes de la Secretaría de Educación en representación del Dr. José Rosas Aispuro Torres, Gobernador Constitucional del Estado y del C.P. Rubén Calderón Luján, Secretario de Educación; manifestó que quienes egresan de la ByCENED deben sentirse orgullosos y complacidos de haberse formado profesionalmente en una reconocida e histórica Institución de Educación Superior, líder en la formación de docentes en el Estado, por su prestigio en la calidad de sus egresados, de su oferta y procesos formativos, así como los niveles de capacidad y competitividad de sus catedráticos, puntualizó.
Así mismo refirió que sus estudios profesionales deben significar la oportunidad de convertirse en un magisterio propositivo, digno, respetable y siempre garante de los derechos de que la niñez y juventud reciban educación para la vida.
Se hizo entrega de la Medalla al Mérito “Juan Hernández y Marín” a Andrea Ruíz Soto de la Licenciatura en Educación Primaria con un promedio de 9.85 y a Selene Moreno Sandoval de la Licenciatura en Educación Secundaria con Especialidad en Matemáticas, con un promedio de 9.90; y a los mejores promedios del Bachillerato un Reconocimiento por su Desempeño Académico a José Enríquez de la Barrera del Sexto Semestre Sección “A”, con un promedio de 9.72; a Jorge Alejandro Moreno Bustamante del Sexto Semestre Sección “B”, con un promedio de 9.81; a Miguel C. Rubén Gámiz Piedra del Sexto Semestre Sección “C”, con un promedio de 9.82.
El Discurso de la Generación 2014 – 2017 de Bachillerato fue a cargo de Miguel C. Rubén Gámiz Piedra en el que expresó: “En la Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de Durango, recibimos todo para crecer, obtuvimos el apoyo necesario para desarrollarnos día con día, obtuvimos la orientación constante, alcanzamos grandes conocimientos y una guía interminable… el agradecimiento es profundo a nuestros maestros, a las autoridades, y especialmente a la directora general, la maestra Juanita García, que hicieron posible e inolvidable la evolución de un Bachillerato lleno de trascendencia y de momentos que jamás olvidaremos”.
Para la Generación 2013 – 2017 de las Licenciaturas en Educación, el Discurso fue de Selene Moreno Sandoval, en el que reflexionó en las palabras de Leonardo Da Vinci: “No sé dónde radique el mérito de un maestro… Si en darlo todo a cambio de nada, o a partir de nada… Crearlo todo”. Señaló además: “Sería injusto, dejar de agradecer a quienes fueron nuestra guía todos los días al impartir sus clases: los maestros. Gracias por mostrarnos las diferentes facetas del arte de enseñar, por ayudarnos a construir nuestra identidad y por poner a prueba nuestras capacidades, gracias por prepararnos para estar a la altura de la sociedad que nos espera, por acompañarnos con sus mejores consejos, por compartir su experiencia, gracias por su paciencia y por formarnos con su ejemplo, porque la labor que hicieron con nosotros trasciende y de cada uno de ustedes llevamos algo en nuestra esencia”.
Por su parte la Mtra. Juana García, Directora General de la Institución, dirigió un emotivo mensaje a los nuevos profesionistas, a los cuales les recordó el gran trabajo que se realiza en la labor docente. Asimismo agradeció a todos aquellos que apoyaron a los estudiantes en sus prácticas docentes, quienes brindaron su respaldo durante todo este proceso, y principalmente a los familiares quienes “reflejan en sus rostros cuán orgullosos están”, expresó.
Al dar por concluida la ceremonia, dando rienda suelta a las emociones y sentimientos encontrados por parte de los graduados, sus familiares y amigos; momento de alegría, por un lado, por las metas alcanzadas y, por otra parte, de tristeza al despedirse de sus compañeros y maestros que los guiaron y acompañaron durante cuatro años, terminando así una etapa más en su formación profesional.